Baikitas.
Moderneando.
viernes, 8 de noviembre de 2013
Personas.
¿Qué es lo que tendrá?
Sí, algo tiene que tener que yo no le veo.
Seguro que lo podrías aplicar al menos a una de las personas que conoces, o que al menos crees conocer.
No paro de preguntarme el por qué el destino ha querido que cada uno de nosotros vea la realidad a su manera. Bueno sí. Sino toda nuestra vida sería infinitamente aburrida y carente de sentido.
Caminamos en busca de respuestas. Es por eso que respiramos. Estamos en constante búsqueda. Búsqueda de soluciones a problemas que nosotros mismos nos creamos, o al menos, la mayoría de las veces. Hay preocupaciones que, en muchas ocasiones, no son importantes y las dotamos de una notoriedad exacerbada y dejamos que la vida se nos vaya en ellas. Preocupaciones que, generalmente, tienen nombre y apellidos.
Algo en lo que todos deberíamos hacer hincapié es en la intensa vorágine diaria de tener que interactuar con los demás. A veces puede llegar a ser algo aburrido. Monótono. Y no, no me considero una persona asocial. Quizá te preguntes por qué no me parece ameno y divertido, a la vez que nutritivo disfrutar del 'placer' de relacionarme con los demás. Ese por qué se puede plantear de una manera relativamente sencilla; ¿Hasta qué punto somos sinceros con nosotros mismos? ¿Estás seguro de que no te crees tus propias mentiras para sentirte mejor? Para poder contestar a estas preguntas de manera sensata, no son suficientes unos minutos, mas una vida. Nunca dejamos de conocernos a nosotros mismos, incluso a veces, nos sorprendemos al ver cómo reaccionamos ante ciertas estimulaciones.
He aquí otra cuestión, ¿hasta qué punto se puede conocer a alguien? Difícil responder. Quizá puedas llegar a memorizar ciertos patrones de reacción de una persona, saber qué le va a hacer reír o qué le puede emocionar. Son patrones que esa persona se ha establecido a sí misma, pero ¿es realmente lo que siente? ¿o se trata de un procedimiento de 'adaptación al medio'? Por adaptación al medio se debe entender el hecho de querer ser aceptados por un grupo, sentirse respetado e incluso a veces, admirado. Seguro has sentido alguna vez la cuasi obligación de hacer cosas que no te gustan para agradar a los demás. Tranquilo, es normal. Todos lo hacemos constantemente de manera consciente o inconsciente. A veces somos nosotros mismos los que obligamos a alguien a modificar su comportamiento para agradarnos.
Se supone que los humanos nos necesitamos para poder vivir. Vivimos en sociedad, es nuestra naturaleza. Por tanto, no sólo importamos nosotros sino también los demás. Y es de esa necesidad vital de compartir, de la que surgen las relaciones personales. Desde la que te une a tu madre hasta la que tienes con tu vecino irritante del primero. Con esta afirmación queda claro que establecemos criterios de preponderancia cuando nos aventuramos a ir más allá de un '¡Hola!' con alguien.
Podríamos decir que nos basamos en la cantidad y tipo de química que libera nuestro organismo cuándo nos encontramos con esa persona para ser plenamente conscientes de si nos gusta y nos agrada pasar tiempo con ella, o si simplemente el hecho de que respire nos altera y molesta.
Es por eso que a veces resulta muy difícil poder entender cómo a una persona le agrade otra, cuando a ti lo único que te reporta es indiferencia y, si le pones muchas ganas, hasta pena. Ahí surge la cuestión, ¿qué le verá? ¿qué efecto le producirá estar con esa persona que le reporta tal bienestar? Si el nivel de comunicación humano fuera pleno, es decir, no través de palabras sino quizá mediante un lenguaje sensorial complejo y profundamente completo, podríamos llegar a entender perfectamente esta cuestión; pero como son las palabras las que nos unen, nunca podremos llegar a entender esta circunstancia plenamente.
lunes, 20 de mayo de 2013
Hoy.
Cuando crees que estás atado a innumerables compromisos; cuando crees que estás llegando al límite; cuando no veas la salida... Sólo cierra los ojos, respira, mira a tu alrededor. Somos un campo de espigas, sólo baila con la brisa. Deja de centrar tu atención en la segadora; si lo haces, disfrutarás de cada instante. Créeme, todo cambiará. La sombra que a diario te amenaza, te hará más fuerte, más vivo, más feliz. Fluye con la vida y ella te nutrirá a ti.
martes, 7 de mayo de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
Compresión emocional contagiosa. (CEC)
Me gusta llamarla así. Perdón, se me olvidaba. Estoy hablando de nuestra única preocupación: '...'
Que aburrido verse sometido a una vorágine continua de sensaciones y emociones.
Un tarro de mermelada con la tapa pegajosa y difícil de abrir. Es así cómo lo veo. Son tan sólo dos elementos: Natural y artificial.
Compacto pero completo. Amplio, pero con escondrijos dónde es difícil entrar. Nutritivo y a la vez poco saludable. Susceptible de ser relleno con nuestra vida. Todo está ahí dentro. Unos creen que ya está lleno, y otros que cada día lo llenamos.
Todo condensado en un fugaz momento cósmico, a pesar de insignificante, intenso.
En resumidas cuentas: Calor y frío.
Que aburrido verse sometido a una vorágine continua de sensaciones y emociones.
Un tarro de mermelada con la tapa pegajosa y difícil de abrir. Es así cómo lo veo. Son tan sólo dos elementos: Natural y artificial.
Compacto pero completo. Amplio, pero con escondrijos dónde es difícil entrar. Nutritivo y a la vez poco saludable. Susceptible de ser relleno con nuestra vida. Todo está ahí dentro. Unos creen que ya está lleno, y otros que cada día lo llenamos.
Todo condensado en un fugaz momento cósmico, a pesar de insignificante, intenso.
En resumidas cuentas: Calor y frío.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

